Transformar compañías para lograr la agilidad organizacional ya es una necesidad, y una práctica que está dando resultados positivos. Una encuesta mundial elaborada por la consultora McKinsey arroja datos a cerca de un nuevo modelo de empresa que agiliza el tiempo de los trabajadores, optimiza sus proyectos y permite una mayor adaptabilidad empresarial.

En un mundo globalizado e hiperconectado, a diario se producen cambios en las organizaciones que afectan a su competencia, la demanda, la tecnología e, incluso, los reglamentos (nueva RGPD). Todo ello obliga a las compañías a responder y adaptarse rápidamente si desean seguir avanzando.

De acuerdo con una encuesta mundial reciente de McKinsey, la agilidad organizacional, definida como la capacidad de reconfigurar rápidamente la estrategia, la estructura, los procesos, las personas y la tecnología hacia oportunidades de creación de valor y protección del valor, es difícil de alcanzar para la mayoría de empresas.

A pesar de ello, muchos encuestados afirman que sus compañías ya han implementado formas de trabajo ágiles, ya sea en toda la compañía o en las unidades concretas de la organización. Los encuestados pertenecientes a unidades ágiles, reportan un mejor desempeño en el puesto de trabajo que todos los demás.

Agile1La agilidad organizacional está en auge

En todas las industrias y regiones, la mayoría de los participantes de la encuesta están de acuerdo en que el mundo a su alrededor está cambiando y de forma rápida. Los entornos de negocios son cada vez más complejos y volátiles, con dos tercios de los encuestados afirmando que sus sectores se caracterizan por un cambio rápido. En tales entornos, la necesidad de que las empresas demuestren agilidad es lo más importante: cuanto más inestables son sus entornos, más probable es que los encuestados afirmen que sus empresas han comenzado transformaciones ágiles.

Hasta la fecha, sin embargo, se han completado pocas transformaciones ágiles que afecten a toda la organización. Solo el 4% de todos los encuestados afirma que sus empresas lo han implementado por completo, aunque otro 37% afirma que las transformaciones en toda la empresa están en progreso. Cuando se les pregunta en qué ámbito aplica su empresa formas ágiles de trabajo, los encuestados a menudo identifican las actividades más cercanas al cliente: innovación, experiencia del cliente, ventas y servicio, y administración de productos.

Por otro lado, cuatro de cada diez encuestados apuntan a que sus empresas están aplicando formas ágiles de trabajar en procesos relacionados con las operaciones, la estrategia y la tecnología, mientras que aproximadamente un tercio dice que lo están haciendo en la gestión de la cadena de suministro y el talento.

De cara al futuro, los resultados sugieren que las empresas tienen mayores aspiraciones de agilidad. Tres cuartas partes de los encuestados dicen que la agilidad organizacional es una prioridad superior o superior a tres en las agendas de sus unidades, y que hay más transformaciones en camino.

agile2Las organizaciones ágiles destacan por su estabilidad y dinamismo

Para ser ágil, una organización necesita ser dinámica y estable. Las prácticas dinámicas permiten a las empresas responder rápidamente a los nuevos desafíos y oportunidades, mientras que las prácticas estables cultivan confiabilidad y eficiencia al establecer una columna vertebral de elementos que no necesitan cambiar con frecuencia. Según los resultados, menos de una cuarta parte de las unidades de rendimiento de una empresa son ágiles. Las unidades de rendimiento restantes carecen de dinamismo, estabilidad o ambos.

Más del 90% de los encuestados que trabajan en unidades ágiles dicen que sus líderes les proporcionan pautas y guías a seguir (es decir, el trabajo diario de cada equipo se guía por resultados concretos que promueven la estrategia); que han establecido una visión y un propósito compartidos (que las personas se sienten personal y emocionalmente comprometidas en su trabajo y participan activamente en el perfeccionamiento de la dirección estratégica); y que las personas en su unidad son emprendedoras (en otras palabras, identifican y buscan proactivamente oportunidades para desarrollarse en su trabajo diario).

Desafíos a la hora de implementar metodologías ágiles

Según la encuesta, los mayores desafíos a los que se enfrentan las organizaciones en cuanto a transformaciones ágiles son culturales, en particular, la desalineación entre las formas ágiles de trabajo y los requisitos diarios de los trabajos de las personas, la falta de colaboración entre niveles y unidades y la resistencia de los empleados a los cambios.

Las transformaciones ágiles tienen más probabilidades de tener éxito cuando cuentan con el respaldo de acciones integrales de gestión del cambio para crear una cultura amigable y una mentalidad ágil. Estas acciones deben cubrir cuatro aspectos principales:

  1. En primer lugar, los líderes y las personas de toda la organización deben alinear mentalidades y comportamientos para lograr avanzar.
  2. En segundo lugar, se deben modelar estas nuevas mentalidades y comportamientos y plasmarlas en unos objetivos, a través de tareas y habilidades concretas a desarrollar por los empleados.
  3. En tercer lugar, se ayuda a los empleados a desarrollar las nuevas habilidades que necesitan para tener éxito en la organización futura.
  4. Y finalmente, se establecen mecanismos formales para reforzar los cambios, recompensando e incentivando a las personas a demostrar nuevos comportamientos.

Los resultados muestran que las unidades ágiles son más capaces de crear una visión y propósito compartidos y de alinearse en esta visión a través de una guía estratégica. Por el contrario, en las empresas que aún no han comenzado una transformación, una de las limitaciones más comunes es la incapacidad de crear una visión significativa o claramente comunicada.

¿Cómo implementar una transformación ágil?

Un primer paso importante para decidir si comenzar una transformación ágil es articular claramente qué beneficios se esperan y cómo medir el impacto de la transformación. Esta visión de la nueva organización debe ser sostenida y apoyada colectivamente por los principales líderes.

  1. Las empresas primero deben identificar la (s) parte (s) de la organización que desean transformar y cómo. Por ejemplo, creando prototipos de los cambios en partes más pequeñas de la unidad de rendimiento antes de escalar.
  2. Segundo, deben evaluar cuál de las prácticas ágiles necesita fortalecer la organización para lograr agilidad, de modo que las acciones tomadas a través de la estrategia, estructura, proceso, personas y tecnología se refuercen mutuamente.
  3. En tercer lugar, deben determinar los recursos y el marco de tiempo que requiere la transformación, de modo que el esfuerzo mantenga su impulso pero el alcance siga siendo manejable en cualquier momento.