La personalización ya es una necesidad para sobrevivir y prosperar en la era del cliente capacitado. Esto sucede en la medida que la falta de personalización ya es uno de los principales motivos de abandono de las relaciones comerciales.

Podríamos definir la personalización de la experiencia del cliente, Personalized User Experience en inglés, como la experiencia digital que nace a partir de la personalización de procesos creados en base a los datos sobre los clientes de una compañía. Es decir, la personalización  significa diseñar servicios y/o productos destinados a satisfacer los requisitos individuales del cliente.

Definida como la interacción de extremo a extremo de un cliente con una empresa o producto, ha alcanzado un nivel de importancia primordial para las empresas de todos los sectores. La implicación es clara: si se busca fidelizar y a la vez captar nuevos clientes, es necesario construir una experiencia personalizada para ellos, y utilizarla como un diferenciador competitivo.

Hoy, las nuevas aplicaciones digitales y los avances en la analítica predictiva hacen posible que una compañía interprete los datos que ya tiene sobre un individuo (leads, interacciones con su producto o servicio, compras directas y otras fuentes) y los transforme en información predictiva, útil y relevante.

Pero ¿cómo asegurar que los datos son precisos y están disponibles en tiempo real? ¿Cómo extraer valor de éstos para ofrecer experiencias personalizadas? ¿Cómo se analizan grandes cantidades de datos para identificar esas mejoras clave que tendrán un impacto duradero en la mayoría de su base de clientes?

Lo primero que debemos tener en mente es que los datos por si solos no son suficientes. Habitualmente, provienen de fuentes dispares, tanto de dentro como de fuera de la empresa. Además, las personas adecuadas pueden no tener acceso a los datos o puede no existir un mecanismo formalizado para aprovecharlos.

En muchos casos, llegados a este punto, solo queda dar un último paso: encontrar e implementar una tecnología adecuada que sea capaz de analizar y procesar todos los datos a través de procesos basados en el comportamiento del cliente.

¿Qué consigue una compañía integrando los datos y convirtiéndolos en procesos?

A grandes rasgos, integrar los datos permite conocer mejor a sus clientes de cara a anticiparse a sus expectativas, intereses y demandas, y conseguir así fidelizarles y retenerles. Concretamente, los beneficios para la organización son:

  • Conseguir una mayor visibilidad.
  • Alinear los objetivos empresariales con la realidad del usuario digital.
  • Maximizar el retorno de la inversión.
  • Aumentar el volumen de datos que obtiene de los canales online.
  • Girar definitivamente hacia una visión user-centric.

Reformulando el concepto de experiencia de cliente

Cabe destacar dos puntos clave que, cualquier empresa que apueste por esa nueva experiencia digital, debe tener en cuenta: 

  • Permitir a los clientes definir sus métodos de interacción: utilizar tecnologías como los sistemas de gestión de relaciones con los clientes (CRM) para desarrollar y mantener enfoques a medida de las interacciones con los clientes.
  • Satisfacer las necesidades no expresadas de los clientes: aquello que los clientes dicen que prefieren y lo que realmente prefieren no siempre coincide. En este aspecto, el análisis avanzado de datos y la creación de procesos personalizados en base al comportamiento del cliente permitirá ofrecer una respuesta cada vez más adecuada a sus necesidades. 

Big Data para personalizar la experiencia de cliente

La recopilación de datos en cada punto de contacto es clave para las empresas que buscan crear experiencias de cliente más relevantes. Recopilar, correlacionar y analizar datos de las interacciones de los clientes a través de los canales es la clave para este propósito.

Así, el desafío es que las empresas gestionen todos los datos de sus clientes y los conviertan en información procesable. Si todos sus datos de consumidores están atrapados en silos o están dispersos entre los equipos de ventas, equipos de soporte y equipos de marketing, la empresa no podrá capitalizar los datos porque nadie tendrá una visión completa de sus clientes. Llegados a este punto, el Big Data se convierte en una herramienta clave del proceso.

El Big Data permite combinar todos los datos, ya que es en la suma de todos ellos donde se encuentra el verdadero conocimiento del cliente. De este modo, las organizaciones podrán determinar su próximo movimiento con conocimiento de causa, adaptando y mejorando las experiencias de sus clientes.

Así pues, estas tendencias tecnológicas crean una oportunidad para que las compañías conozcan a sus clientes, atrayendo a futuros consumidores y reteniendo a los existentes, a través de experiencias digitales personalizadas que responden a sus necesidades en todo momento.