Las aplicaciones del Big Data en favor del desarrollo sostenible del planeta cada vez se hacen más evidentes. Distintas organizaciones han puesto en marcha proyectos con el big data como fuente de información para minimizar el impacto de la población sobre el planeta.

En 1992 más de 1.700 científicos y premios Nobel firmaron el documento titulado “Advertencia de los científicos del mundo a la Humanidad”, donde advertían de los desastres en materia medioambiental que se sucederían a lo largo de los años si no empezábamos a tomar medidas preventivas. En su manifiesto afirmaron que “se requiere un gran cambio en nuestra administración de la Tierra y la vida en ella, si se quiere evitar la gran miseria humana”. Así enumeraron los problemas a los que se enfrentaría la población en los años venideros: deterioro de la capa de ozono, baja disponibilidad de agua dulce, agotamiento de la vida marina, zonas oceánicas muertas, pérdida de bosques, destrucción de la biodiversidad, cambio climático y continuo crecimiento de la población humana.

25 años después, todos sus vaticinios han resultado ser ciertos: A pesar de que la capa de ozono se ha estabilizado y la tasa de deforestación se ha ralentizado, el número de mamíferos, reptiles, anfibios, aves y peces se ha reducido un 29%, la población mundial ha aumentado un 35%, contamos con un 75% más de zonas muertas en los océanos y se ha reducido un 26% la cantidad de agua dulce disponible per capita.

En otro artículo, os hablábamos de la transformación del hogar tradicional hacia la Smart home como primer paso para reducir la contaminación y avanzar hacia la Smart City sostenible, pero las aplicaciones de la tecnología en materia de desarrollo no acaban ahí. Diferentes organizaciones, con la participación de empresas tales como la Nasa o Google, han puesto en marcha proyectos en los que la analítica de datos geolocalizados se convierte en un elemento clave para combatir nuestra huella ecológica.

“Datos” contra la pesca ilegal

Global Fishing Watch es un proyecto que tiene por objeto detener la pesca ilegal en los océanos. Puesto en marcha por la Leonardo Dicaprio Foundation, en colaboración con Google y distintas oenegés como SkyTruth, se trata de una plataforma que analiza los datos del sistema de Identificación Automática (AIS), recolectados por satélites y receptores terrestres. Esto permite observar los patrones de pesca en función de la posición, el rumbo y la velocidad del buque. La plataforma es totalmente colaborativa, es decir abierta a cualquier usuario, permitiéndole navegar por el mapa y denunciar alguna actividad pesquera que le parezca delictiva. John Amos, presidente de SkyTruth declaraba que “el análisis de la información que recogemos permite que la interacción humana con el océano sea más transparente que nunca”.

Controlar la actividad de los océanos era impensable hasta la aparición de esta iniciativa. El gobierno de EEUU, investigadores, conservacionistas, científicos y miembros de la industria pesquera están utilizando el mapa y los datos de Global Fishing Watch para respaldar su trabajo.

Leonardo Dicaprio, socio fundador del proyecto, declaraba: “Global Fishing Watch es la primera herramienta efectiva para rastrear la pesca comercial en todo el mundo. Ahora, cualquiera puede ayudar a poner fin a la sobrepesca masiva que está diezmando la fauna marina en todas partes y ayudar a las autoridades a proteger nuestros preciosos ecosistemas marinos antes de que sea demasiado tarde “.

Tecnología de sensores y contaminación en el aire

La Street View de Google no solo tiene aplicación en nuestros smartphones a través de Maps. La compañía ha destinado cuatro años a recoger información sobre la calidad del aire en las ciudades. En verano de este año, presentaron un proyecto piloto en colaboración con la ONG Environmental Defense Fund (EDF) que recoge la contaminación de la ciudad estadounidense de Oackland a través de un mapa interactivo. La contaminación del aire es peligrosa para nuestra salud, pero muy difícil de percibir en cuánto a que no podemos verla. A través de un equipo de medición móvil y la tecnología de sensores, se evalúa el aire detalladamente, y se visualiza en un mapa facilitando la toma de medidas de prevención.

Esto permite recopilar la información a nivel de la calle, donde los individuos realmente están respirando el aire. Su actividad ayuda a comprender mejor dónde se encuentran las personas en mayor riesgo debido al aire insalubre.

Los datos recogidos muestran los diferentes niveles contaminantes como el dióxido de nitrógeno y el óxido nítrico en distintos lugares de la ciudad. Zonas residenciales y colegios parecen ser las más afectadas por la polución, a causa de su proximidad con el tráfico de la autopista, los camiones pesados que circulan alrededor y las actividades industriales que rodean la ciudad.

Steven Hamburgo, científico al cargo de la investigación afirmaba: “Este método permite a los responsables políticos identificar las fuentes de contaminación perjudicial para que puedan tomar medidas para mejorar la seguridad y la salud“.

Los coches de Street View ya han ayudado anteriormente a reducir la contaminación con diferentes iniciativas. Un ejemplo de ello es el proyecto para detener las fugas de metano. Con participación del Servicio Público de Electricidad y Gas de Nueva Jersey, se midieron los datos recopilados por un coche de Google Maps View especialmente equipado, y con ello, redujeron las emisiones de metano de áreas específicas en un 83%. Esta tecnología ayudó a la empresa de Gas a priorizar qué tuberías envejecidas se reemplazaban primero, midiendo el volumen de gas que escapaba, y no solo el número de fugas.

Utilizar la tecnología en favor del planeta es la iniciativa más aplaudida desde todos los sectores de la población. Gracias a proyectos como estos, podremos disminuir el impacto que las actividades de la población mundial tienen sobre el planeta.

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