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Cámaras inteligentes vs delincuencia

Cámaras inteligentes vs delincuencia

La tecnología cada vez adquiere más importancia en la lucha contra el crimen. La vigilancia de seguridad a través de cámaras inteligentes ha supuesto un paso agigantado en vistas a erradicar la delincuencia.

El CCTV (Circuito cerrado de televisión) juega un papel crucial en la seguridad pública. Este sistema está compuesto por cámaras de vigilancia conectadas a uno o más monitores de vídeo que reproducen las imágenes que se graban. Se instala tanto dentro como fuera de los edificios y está diseñado para inspeccionar diferentes lugares y las personas que en ellos se encuentran. Incluye visión nocturna, operaciones asistidas por ordenador y detección de movimiento, que facilita al sistema ponerse en estado de alerta cuando algo se mueve delante de las cámaras.

A pesar de las grandes ventajas que ha supuesto este sistema en materia de seguridad, los expertos apuntan que las ventajas del CCTV estándar han quedado desfasadas. La imagen que estas cámaras ofrecen suele ser en blanco y negro y de baja calidad, cosa que imposibilita la identificación real de individuos ni permite su utilización como prueba ante los tribunales. Se trata por lo tanto de un sistema insuficiente que solo permite a los usuarios mirar imágenes archivadas después de que haya ocurrido un incidente.

Por ese motivo, empresas y fabricantes están desarrollando softwares más inteligentes aplicados al CCTV que permitan a los profesionales de seguridad acceder a funciones mucho más amplias. Estas mejorías incluyen análisis de vídeo, detección de incidentes en tiempo real y análisis posteriores, combinados con reconocimiento facial, donde la cámara puede escanear las caras de los transeúntes y detectar personas de su interés. Varias compañías ya ofrecen estos servicios, como IBM o 3M. Parece ser que este avance en reconocimiento facial es solo el comienzo. Hay quienes apuntan que en un futuro cercano las cámaras serán capaces de capturar números de matrículas, proporcionar ubicaciones por sí solas, o detectar armas de fuego ocultas.

En esta misma línea el Ministerio de Industria, Energía y Turismo del Gobierno de España, liderado por el Commissariat à l’énergie atomique et aux énergies alternatives (CEA) y más de 40 entidades de diferentes países, con la participación de SII Concatel, pusieron en marcha el proyecto Cognitive and Perceptive Camera Systems (COPCAMS). El proyecto se basa en los avances más recientes en plataformas de computación embebidas para el diseño, prototipado y testeo de un sistema de visión artificial a gran escala. Los objetivos de COPCAMS son: explotar las capacidades de una nueva plataforma multicore (STHORM de STMicroelectronics) para ofrecer una nueva generación de dispositivos asociados a la visión artificial (cámaras inteligentes, gateways), capaces de extraer información relevante de las imágenes capturadas y reaccionar de forma autónoma al entorno interoperando a gran escala de forma distribuida.

Aplicaciones del nuevo CCTV

Las ventajas del CCTV avanzado han sido probadas en algunas ciudades con beneficios notables. El pasado septiembre de este mismo año, el gobierno local de Moscú empezó a implementar el sistema de reconocimiento facial en la red de cámaras CCTV de toda la ciudad. El software, llamado FindFace, se nutre de las 160.000 cámaras alojadas en la ciudad, detectando caras a tiempo real y comparándolas con bases de datos policiales. Existen, sin embargo, escépticos que apuntan a una invasión clara de la privacidad ; sin embargo, hay que añadir que este tipo de reconocimiento facial busca rostros conocidos bajo demanda policial y está controlado por los funcionarios del gobierno. Desde su implementación, este sistema ha propiciado seis arrestos criminales.

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En EEUU, el cofundador y CEO de Taser, Rick Smith, empresa dedicada a la creación de productos para seguridad pública y privada, declaró los beneficios que supondría invertir en el desarrollo de CCTV avanzados: “En un ataque terrorista, la transmisión en vivo y el análisis de vídeo en tiempo real podrían ser sumamente útiles”, dice Smith. Taser, conocida por sus pistolas paralizantes y, cada vez más, por sus soluciones de cámaras corporales, planteó la idea de cámaras que puedan reconocer sospechosos, en 2009. En esta línea, la compañía anunció que había adquirido Dextro, una startup con experiencia en inteligencia artificial. Su software se usará primero para ayudar a la policía a hacer frente a la gran cantidad de vídeo grabado que poseen: a través de algoritmos, Dextro puede detectar objetos y escenas en vídeos, etiquetarlos automáticamente y detectar comportamientos sospechosos, recopilando evidencias. También puede desenfocar caras para que el vídeo pueda ser revelado al público.

Gracias a la tecnología las ciudades avanzan para convertirse en lugares más seguros. De este modo, la tecnología adquiere el rol de arma pasiva, disuadiendo a aquellos que pretenden delinquir.

 

TIC contra el cambio climático, la batalla empieza en casa

La modernización de los hogares a través de la tecnología se convierte en un elemento ineludible para combatir los problemas medioambientales del planeta. En la lucha contra el cambio climático la batalla empieza en casa.

El cambio climático ya es una realidad. 2016 ha sido el año más caluroso de la historia, superando en 0.94ºC la media del siglo XX y convirtiéndose en la más alta registrada desde 1880 según el informe de la NASA. El planeta se resiente mientras el consumo y la huella ecológica aumentan drásticamente. Como respuesta, los gobiernos intentan disminuir las emisiones de CO2 con iniciativas como restricciones en el tráfico y la velocidad o peatonalización de calles centrales.

Pero la solución pasa ineludiblemente por el uso de la tecnología. Las tecnologías de la Información y la Comunicación se han constatado como un elemento útil y necesario en la batalla contra el cambio climático, sobre todo porque “sus beneficios en términos de reducción son mucho mayores al impacto negativo que suponen sobre el medio ambiente”, asegura Alis Daniela Torres, fundadora de Greencitic, empresa de consultoría que brinda servicios ambientales para el sector de las TIC.

Del hogar tradicional a la Smart Home

Un estudio llevado a cabo por el MIT Massachusets Institute of Technology sobre las 11 ciudades más grandes de EEUU revela que la modernización de los hogares, tanto en casas particulares como en edificios de viviendas, tendría un impacto directo en la disminución de la contaminación. La construcción de nuevos edificios energéticamente eficientes lograría reducir las emisiones en un 6%, mientras que la reconstrucción de viviendas ya existentes adaptándolas a los estándares más modernos, conseguiría un 19% de reducción.

vector-linea-de-arte-ilustracion-abstracta-casa-inteligente-controlando-a-traves-de-equipos-de-trabajo-en-casa-de-internet_1441-217De cara al 2020 la reducción de los gases de efecto invernadero gracias a las TIC se prevé en un 15%, según la Oficina Española de Cambio Climático (OECC). La sostenibilidad de las ciudades pasa por utilizar el Internet de las Cosas y el big data con el objetivo de reducir el impacto ecológico y controlar la contaminación. Las TIC nos ayudarán a crear sistemas de iluminación más eficientes en las calles, métodos que agilicen el tráfico y mejoras en los procesos industriales, con la disminución en los costes que esto comporta.

Además, según el informe SMARTer2030 las TIC no solo ayudarían a combatir los problemas medioambientales a los que nos enfrentamos, sino que podrían generar más de 11 billones de dólares en beneficios si se implementan en sectores como la alimentación, la energía, la salud o la construcción.

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La transformación del hogar tradicional hacia la Smart Home se convierte en un elemento fundamental para lograr que la Smart City sea una realidad, así como la adaptación del parque automovilístico y la implantación de un transporte público más eficiente.

Mientras las ciudades instauran estas medidas, encontramos aplicaciones que nos permiten gestionar el consumo energético de grandes infraestructuras y tomar decisiones en vistas a reducir el gasto económico y el impacto ecológico. Las empresas que utilizan este tipo de funciones reciben datos que provienen tanto de equipos de climatización como de dispositivos IT o fuentes de agua, etc. Con esta información la empresa es capaz bascular hacia el concepto de Green Company y conseguir que la eficiencia energética forme parte de su rutina diaria.

Los beneficios de las TIC aplicadas a la sostenibilidad son indiscutibles, aunque su implementación total en las ciudades pasa por un proceso de transformación digital y un cambio de mentalidad global. Las empresas deben adaptarse a la tecnología y aprender a modificar sus estructuras y su cultura en vistas de que el proceso sea un éxito.

Personalized Costumer Experience: la gestión de la experiencia de usuario a través de la tecnología

Podríamos definir Personalized Customer Experience como la experiencia digital que nace a partir de procesos personalizados creados en base a los datos sobre clientes o potenciales clientes de los que dispone una compañía.

La experiencia de cliente, definida como la interacción de extremo a extremo de un cliente con una empresa o producto, ha alcanzado un nivel de importancia primordial para las empresas de todos los sectores.  La implicación es clara: si se busca mantener la lealtad entre los clientes y a la vez aumentarlos, es necesario construir una experiencia personalizada para ellos, y utilizarla como un diferenciador competitivo.

Hoy, las nuevas aplicaciones digitales y los avances en la analítica predictiva hacen posible que una compañía interprete los datos que ya tiene sobre un individuo (leads, interacciones con su producto o servicio, compras directas y otras fuentes) y los transforme en información predictiva, útil y personalmente relevante.

¿Pero…cómo asegurar que los datos sean precisos y estén disponibles en tiempo real? ¿Cómo extraer valor de éstos para ofrecer experiencias personalizadas a sus clientes? ¿Cómo se analizan grandes cantidades de datos para identificar esas mejoras clave que tendrán un impacto duradero en la mayoría de su base de clientes?

Los datos en sí no son suficientes. Habitualmente, los datos provienen de fuentes dispares (desde dentro y fuera de las empresas), y además, las personas adecuadas pueden no tener acceso a los datos o puede no existir un mecanismo formalizado para aprovecharlos. En muchos casos, llegados a este punto, solo queda dar un último paso: encontrar e implementar una tecnología adecuada que sea capaz de analizar y procesar todos los datos a través de procesos basados en el comportamiento del cliente.

¿Qué consigue una compañía integrando los datos y convirtiéndolos en procesos?

  • Maximizar el retorno de la inversión.
  • Conseguir una mayor visibilidad.
  • Alinear los objetivos empresariales con la realidad del usuario digital.
  • Aumentar el volumen de datos que obtiene de los canales online.
  • Girar definitivamente hacia una visión user-centric.

Para lograrlo, las organizaciones deben crear un ecosistema de información centrado en el cliente.

 

Reformulando el concepto de experiencia de cliente

Cabe destacar dos puntos clave que cualquier empresa que apueste por esa nueva experiencia digital debe tener en cuenta: 

  • Permitir a los clientes definir sus métodos de interacción: utilizar tecnologías como los sistemas de gestión de relaciones con los clientes (CRM) para desarrollar y mantener enfoques a medida de las interacciones con los clientes.
  • Satisfacer las necesidades no expresadas de los clientes: aquello que los clientes dicen que prefieren y lo que realmente prefieren a menudo no están alineados. En este aspecto, el análisis avanzado de datos y la creación de procesos personalizados en base al comportamiento del cliente permitirá ofrecer una respuesta cada vez más personalizada, y efectivamente, dar respuesta a todas sus necesidades. 

¿Entonces, por dónde empezamos?

  • Un modelo de datos que sea capaz de analizar y registrar gran cantidad de datos (big data).
  • Un equipo preparado para la gestión de las necesidades (redacción de copy, creación de piezas publicitarias, actualización de contenidos, …).
  • Una prueba de concepto sobre una parte manejable de la información para determinar el nivel de confiabilidad del sistema.

Así pues, estas tendencias tecnológicas crean una oportunidad para que las compañías conozcan a sus clientes, atrayendo a futuros consumidores y reteniendo a los existentes a través de experiencias digitales personalizadas que responden a sus necesidades en todo momento.

 

Facility Management: la importancia de una disciplina aún desconocida

¿Qué es el Facility Management?

El Facility Management hace referencia a la gestión de infraestructuras y de los servicios que en ellas se prestan y engloba todas las tareas relacionadas con dicha gestión, desde asegurarse que el aire acondicionado de un edificio funcione de forma eficaz, fiable, segura y legal, hasta asegurarse de que se haga la limpieza del edificio de forma regular o controlar el servicio de los diferentes proveedores. La mayoría de estas tareas, hoy en día, se pueden gestionar a través de la tecnología, normalmente con herramientas de gestión de datos y procesos.

Pese a su evidente importancia e incidencia en la cuenta de resultados de las organizaciones, esta disciplina es todavía una gran desconocida en nuestro país. De hecho, en algunos países el facility management representa la segunda partida de gastos más importante dentro de una empresa (aproximadamente un 30%). Aun así, en España, el esta disciplina no tiene ni mucho menos el desarrollo que tiene en otros países como Estados Unidos o Reino Unido, Holanda, Francia o Alemania.

¿Qué consiguen las empresas con el Facility Management?

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  • Ahorro de costes
  • Aumento de la calidad e imagen percibida
  • Conocimiento del mercado y cartera de proveedores
  • Análisis profundo de las necesidades reales del inmueble y sus servicios
  • Aportar más eficiencia para un mayor bienestar incidiendo positivamente en la imagen de la compañía y reduciendo los costes con operativas optimizadas

 

La tecnología, factor clave para la gestión de infraestructuras

En una sociedad donde las necesidades empresariales cambian a ritmo vertiginoso, surge la necesidad de darles respuesta a su misma velocidad. Y éstas respuestas se consiguen sólo a través la innovación, ofreciéndole al cliente servicios con un alto valor añadido. La clave, pues, está en utilizar la tecnología para diseñar los procesos y las soluciones en función de las necesidades del cliente y del mercado, buscando siempre ofrecer un valor diferencial y sabiéndose adaptar a las exigencias del contexto en el momento adecuado.

¿Qué características necesita la tecnología que acompaña a los Facility Managers en su día a día?

Para resultar óptima y estar alineada con las nuevas tendencias del sector, las herramientas para la gestión de edificios e infraestructuras deben cumplir una serie de características:

Gran capacidad de adaptación: las herramientas para la gestión de infraestructuras y servicios deben estar basadas en una tecnología de soluciones abiertas en cuanto a sistemas, bases de datos, comunicaciones… líderes de mercado de Sistemas de Información, para poder integrar en una sola plataforma a todos los actores implicados en el proceso de gestión de infraestructuras.

Gestión por procesos: a su vez, es importante que la solución disponga de una estructura de gestión modular, configurable, flexible y extremadamente personalizable. De esta forma, podrá ofrecer soluciones personalizadas, basadas en la gestión por procesos. De esta forma se optimizan al máximo los servicios prestados, dando respuesta a las cambiantes demandas que emanan de cada tipo de negocio.tablet-bim-blog

Integración con BIM (Building Information Modeling): Atendiendo a los nuevos retos y necesidades que surgen en el mercado, la herramienta deberá tener la capacidad de integrarse con BIM, una exigencia en la entrega de nuevas estructuras a gestionar.

Servicio de “escucha e interpretación de información”: por último, la solución tecnológica de gestión de infraestructuras que acompañe al Facility Manager debe tener la capacidad de recoger, analizar e interpretar datos de diferentes fuentes, tanto de los propios softwares instalados en el edificio (sensores, contadores…), como de información 2.0, normalmente proveniente de fuentes externas (internet y redes sociales) , transformando estos datos en información estratégica para la toma de decisiones.

Así, la tecnología aportará a la gestión de infraestructuras la innovación que permitirá a las compañías dar un salto cualitativo que supone pasar del dato a la información, y de ésta, a la acción estratégica.

La innovación, una actitud

La innovación es cambio, desarrollo, transformación, progreso. Cuando se habla de innovación empresarial se suele pensar en innovación aplicada a los servicios o productos, pero la verdadera innovación va mucho más allá. La innovación es, pues, una actitud, y el mejor camino para conseguir progresar es entender que el talento es la base que la sustenta. 

Con la irrupción de las nuevas tecnologías en la economía, y del elevado impacto de éstas en los modelos de relación entre todos los actores de la sociedad (empresas, organizaciones, instituciones y personas) se presenta, inevitablemente, un único escenario posible para todas aquellas empresas e instituciones que busquen, al menos, sobrevivir: afrontar la llegada de un nuevo modelo de economía y reenfocar sus estrategias de negocio clásicas.

¿Por qué es tan importante la innovación?

La innovación, supone, evidentemente, una ventaja competitiva frente a otras empresas del mismo sector laboral que no apuestan por ella. Pero no debemos caer en la trampa: la innovación no es un plus de valor añadido. La innovación es una necesidad. Pero, como todo cambio, conlleva riesgos, y el principal problema al que muchas compañías se enfrentan, como hablábamos ya en otro artículo, es el miedo a arriesgar. O el miedo a fracasar.

Convertir los problemas en retos por superar, cambiar la cultura de una organización y saber que hay que empezar por uno mismo son, quizás, algunas de las principales claves para afrontar este nuevo escenario.

Debemos aprender gestionar el miedo al cambio para aprovechar las importantes oportunidades que están surgiendo de manera constante

Por tanto, la innovación va unida a la excelencia empresarial. Pero no podemos pretender alcanzar esa excelencia, esa diferenciación, de la noche a la mañana. La transformación se consigue paso a paso, con objetivos alcanzables y, sobre todo, con talento y una mente abierta a absorber todos los inputs que vienen del mercado. Debemos admitir el fracaso como parte inherente del proceso de innovación, y por tanto, permitir que la gente se arriesgue, que admita cuando las cosas no funcionan, y de esta forma, poder seguir trabajando en el camino correcto.

Es imprescindible disponer de una cultura empresarial adecuada, espacio y ambiente para que se desenvuelva esa cultura, una guía para focalizar el poder creativo y reconocer los logros.

¿Cómo son las empresas innovadoras?

  • Son empresas abiertas: empresas que colaboran y que desarrollan modelos de negocio abiertos. Saben lo que ocurre e invierten energías y dinero en colaborar con todos los stakeholders de su cadena de valor: clientes, proveedores, startups, universidades, socios industriales, etc.  Son los primeros en enterarse de lo que está ocurriendo y en diseñar en consecuencia estrategias que se anticipan al futuro. Son humildes y buscan colaborar porque saben que juntos pueden llegar más lejos.
  • Ponen a sus clientes en el centro: saben lo que el cliente demanda y trabajan por ello. La gran mayoría de estas empresas tiene un mecanismo de escucha activa constante para detectar las necesidades de sus clientes. Estas empresas buscan diseñar experiencias únicas para ellos.
  • Son ágiles y rápidas: son capaces de reducir el “time to market” de un producto drásticamente, aunque sea lanzando prototipos o versiones betas que luego los mismos clientes mejoran hasta llegar al éxito. Implementan metodologías de trabajo que permiten ir más rápido, ya que trabajan por objetivos alcanzables y concretos. Y, lo más importante:  no tienen miedo a fallar.

Smart Cities: el presente y el futuro de las ciudades a través de la tecnología

En los últimos años, y en concreto desde la crisis económica iniciada en 2008, se ha producido un cambio profundo y complejo de alcance mundial de los modelos sociales, económicos, medioambientales, o políticos entre otros, que ha generado nuevas realidades en la vida de las personas y de las ciudades.

Cuestiones como la robotización, la sensorización, la inteligencia, la innovación o la sostenibilidad están cambiando nuestra realidad. La sostenibilidad es un concepto clave; sostenibilidad medioambiental sustentada sobre todo en una sostenibilidad energética que la posibilite; o la sostenibilidad económica de todas las organizaciones, tanto públicas como privadas, fundamentada en criterios como la eficacia y la eficiencia. Las proyecciones poblacionales también nos indican que las ciudades crecerán de forma sustancial en los próximos años, lo que pondrá en crisis su sostenibilidad económica, energética y social.

SMART CITYTodo ello ha coincidido con un desarrollo excepcional de la tecnología, que permite aplicar nuevos modelos de gestión en diferentes ámbitos de negocio: movilidad, industria, transporte, salud, energía, etc., con las TIC como capa encuadernado, y que supondrán una más óptima gestión de las actividades económicas de las empresas y de la industria.

Un cambio que también ha dado paso a un nuevo concepto en la gestión de las ciudades, (lo que llamamos Smart Cities), donde la toma de decisiones deja de hacerse por intuiciones o con una información limitada, para pasar a hacerlo de una manera analítica y estadística, apoyándose en la obtención de una multitud de datos que permiten una mejora sustancial en esta toma de decisiones.

Aun así, la irrupción masiva de la tecnología ha puesto en crisis las estructuras de algunas organizaciones, para las que este nuevo escenario se ha convertido en un obstáculo en vez de una oportunidad de futuro. Este contexto también nos sitúa en la necesidad de gestionar un volumen de información y de su comunicación que era inimaginable hace unos años, en la que conceptos como la transparencia, el posicionamiento de marca, la inmediatez o la participación son claves para entender su magnitud.

Como decíamos antes, las proyecciones indican que, a consecuencia de su incremento en cuanto a tamaño y de su impacto global, el siglo XXI será el siglo de las grandes ciudades y sus ámbitos de influencia, superando a regiones o Estados y convirtiéndolas en las grandes protagonistas de este periodo.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan las Administraciones de las Smart Cities?

El equilibrio económico de los modelos y procesos será cada vez más necesario, para asegurar la sostenibilidad de las organizaciones bajo los criterios de eficacia y eficiencia, buscando constantemente la excelencia. Serán necesarias, ante la exigencia de la globalización y de las proyecciones de multiplicación de la información mediante la generación de datos, unas organizaciones que cumplan con los máximos niveles de transparencia y comunicación, haciendo una difusión adecuada de su actividad que les permita posicionarse como marca, y dando respuesta a un concepto clave, con cada vez más protagonismo: la rendición de cuentas. Hay que tener organizaciones preparadas para gestionar con criterio estos datos de manera que se conviertan en valor y no en una colección de información sin ningún sentido.

ADMINSTRACIÓN PÚBLICAEl proceso hacia un modelo energético basado en energías más limpias y económicas es irreversible, ya que debemos cumplir con las exigencias legales de la UE y de otros compromisos globales, y a la vez dar respuesta a una ciudadanía cada vez más concienciada y por un compromiso ético con la sostenibilidad del planeta.

Hay que generar unas nuevas estructuras organizativas y procesos de gestión y de negocio con la máxima optimización, que permitan relacionar las organizaciones con la sociedad mediante el lenguaje y el medio de comunicación adecuado y evitar al máximo las relaciones presenciales, dejando sólo espacio para las realmente necesarias.

Por otra parte, las organizaciones también tendrán que aprender a “trabajar más en equipo” con otras organizaciones que las suplementen o las complementen, para conseguir objetivos cada vez más importantes con garantías de éxito.

Propuestas para afrontar el cambio de paradigma

El primer paso pasa por la gobernabilidad y la dirección de estas organizaciones. Sin una voluntad clara y decidida de implicarse en este proceso desde arriba hacia abajo, cualquier proceso de modernización para adaptarse a este nuevo contexto y retos fracasará.

La complejidad de este nuevo paradigma y los cambios profundos que requiere son de tal magnitud que no se pueden afrontar con acciones cosméticas o superficiales, y por lo tanto exigirán mucho tiempo y mucho esfuerzo. La modernización de las organizaciones requerirá de nuevas estructuras adaptadas a la nueva gestión de las mismas por proyectos (transversal) y no por departamentos (vertical); y de una nueva cultura que pivote en la formación y la información constante, para adaptarse a los nuevos retos.

Será absolutamente indispensable la definición de una estrategia a corto, medio y largo plazo como organización, que permita implementar las soluciones a estos grandes retos según la realidad y la actividad de la misma. Esta estrategia definirá unos objetivos que se alcanzarán mediante la ejecución de acciones concretas.

En la definición estratégica radica el éxito económico de este nuevo modelo de gestión. La definición de objetivos y de las acciones para llevarlos a cabo permitirá hacer frente a la obtención de financiación externa, sobre todo Fondo de Financiación de la UE por el Período 2014-2020 (y también de otros niveles gubernamentales: estatal, autonómicos, etc.) o bien desde el ámbito de la colaboración público-privada (PPP), aprovechando los momentos de oportunidad que se generarán al poder definir un calendario de ejecución de las acciones de los objetivos definidos en la estrategia de la organización.

Xavier Izquierdo Vilavella. Consultor Smart Cities en SII Concatel

“La Transformación Digital no es una tendencia, sino una realidad”

Los procesos de transformación y cambio existen desde siempre en toda actividad humana, y son una parte esencial de la adaptación permanente del ser humano a las nuevas necesidades que la sociedad plantea.

Hoy en día, nuestro entorno cada vez más digitalizado nos lleva a que, de forma casi natural, cuando hablamos de Transformación, tengamos que añadir el concepto “Digital”. Por tanto, la Transformación Digital no es una tendencia, sino una realidad; una realidad que seguirá inexorablemente hacia delante, favorecida por una población cada vez más acostumbrada a la tecnología e impulsada por nuevas generaciones que viven la digitalización. Así pues, la digitalización ha venido para quedarse y toda Transformación debe tenerla presente.

La Transformación Digital en la Empresa

Cuando hablamos del ámbito empresarial, entendemos que la Transformación Digital de cualquier organización es un mecanismo para afrontar eficientemente los cambios inherentes a su actividad. Unos cambios que deben estar basados en una actitud colaborativa de los diferentes agentes involucrados.

La transformación digital es un proceso necesario en todas las empresas actuales si quieren competir en un mercado cada vez más globalizado e interconectado.

Así, gracias a la utilización de los continuos avances tecnológicos, se puede favorecer la ejecución de procesos de innovación necesarios para mejorar el valor de las compañías, y se obtiene una mejor orientación al cliente, ya que existe una mejor comprensión de sus necesidades y hábitos.  Evidentemente, es necesario pensar y dibujar un camino a recorrer, pero siempre teniendo en cuenta que vivimos en un contexto de cambio constante.

Debemos buscar resultados a corto plazo a través de la tecnología, que, aunque es un motor básico del cambio, no es el único. 

La Transformación Digital, un futuro cierto pero arriesgado para las empresas

Si aceptamos que la Transformación Digital es un hecho inexorable, y que la sociedad ya se está transformando digitalmente, entonces el principal riesgo al que se enfrenta una organización que quiera abordarla es llegar tarde.  Es decir, emplear tanto tiempo en diseñar esa transformación, y emprender un proyecto tan complejo y tan costoso, que los beneficios para los usuarios queden diluidos por la espera. Todo ello sin menospreciar el hecho de que la tan esperada transformación puede quedar obsoleta por el ritmo tan acelerado de cambio y transformación en el ámbito tecnológico. Así pues, no sólo hay que transformar digitalmente una organización, sino que hay que hacerlo marcando objetivos a corto plazo, tangibles y alcanzables, dando así pasos constantes hacia la digitalización.  Así pues, para una Transformación Digital alcanzable, se necesitan crear planes de transformación empresarial que sean flexibles a los cambios, acompañados por un cambio de mentalidad y una nueva cultura organizacional.

BIM: la importancia de la innovación en el Facility Management

BIM (Building Information Modeling) es una metodología de trabajo integral para la construcción. Se trata de un proceso de generación y gestión de datos de un edificio durante todo su ciclo de vida. Esta metodología de trabajo representa una importante mejora en el campo de la gestión de infraestructuras, ya que, con su uso, las compañías ahorran tiempo y recursos en todas las fases, incluyendo la de mantenimiento.

De hecho, esta metodología ha cobrado tanta importancia que, según se especifica en la Directiva 2014 / 24 / UE sobre Contratación Pública de la Unión Europea (EUPPD), todos los estados miembros pueden y deben fomentar, especificar o exigir el uso de BIM para proyectos que requieran de una dotación económica pública.

En países nórdicos y anglosajones el uso del BIM ya es obligatorio. En España la previsión es que haya un uso obligatorio de BIM en licitaciones públicas de edificación a partir de diciembre del 2018, y en licitaciones públicas de infraestructuras a partir de julio de 2019.

BIM y Facility Management

Como ya hemos comentado alguna vez en este blog, durante los últimos años el Facility Management se ha posicionado como una de las disciplinas más importantes para dar soporte a las organizaciones en todo aquello relativo a la gestión y funcionamiento de sus inmuebles, así como a los servicios que llevan asociados. En este sentido, la tecnología BIM aporta grandes beneficios durante la fase de explotación de una infraestructura, que es la más costosa, ya que la compañía podrá disponer de:

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  • Conocimiento sobre el total del inventario de equipos y de espacios.
  • Conocimiento sobre el total del inventario del edificio. 
  • Capacidad de validación del modelo a seguir cumpliendo con la normativa. 
  • Información de calidad para toma de decisiones. 
  • Conocimiento estratégico del edificio a gestionar.
  • Localización visual de posibles incidencias. 
  • Mayor eficiencia del personal de mantenimiento.

 

Es por ello que es muy importante elegir la herramienta adecuada de Facility Management. Como ya hablamos hace unos días, es imprescindible que las herramientas tecnológicas con las que un Facility Manager trabaja cumplan con los requerimientos del mercado. Así, hoy en día, una de las más importantes es que ésta tenga capacidad de integrarse con BIM,  y que sea capaz de sacar el máximo de información estratégica de todos los datos aportados por el edificio para:

  • Obtener planes de mantenimiento
  • Identificar la ubicación de activos, aunque estos no sean visibles en la obra acabada
  • Guiar a los operarios hacia los elementos que requieren de mantenimiento, ya sea el legal / preventivo o correctivo.
  • Integrar alertas en servicio de activos 
  • Mantenimiento de los activos e infraestructuras

Así, de nuevo, la tecnología permitirá a las compañías pasar de la información a la acción estratégica.

Eficiencia energética, necesidad clave en la gestión de infraestructuras

Dada la creciente importancia y relevancia que el consumo sostenible tiene en la sociedad hoy en día, la demanda de mercado en cuanto a herramientas para medir y gestionar consumos energéticos se ha multiplicado. Así, las empresas y todo tipo de entidades demandan, cada vez más, herramientas que les ayuden a gestionar sus consumos, tanto para optimizar sus costes, como para cumplir con las normativas que se exigen a nivel europeo.

Por tanto, uno de los objetivos fundamentales para una óptima gestión de infraestructuras es disponer de una herramienta de gestión de infraestructuras que sea capaz de responder a esas nuevas demandas a través del conocimiento profundo de la Gestión y Eficiencia Energética. Tanto es así que, en el ámbito del Facility Management surge una figura profesional que se está abriendo un espacio propio dentro de la disciplina. Una figura muy focalizada en todo aquello que tiene relación con la gestión de dichos consumos: el Energy Manager.

“Solo se puede mejorar aquello que se puede medir” 

Evidentemente, todas las compañías que buscan abordar ese análisis de consumo energético, pretenden hacerlo de una forma óptima. Para ello, este análisis debe estar basado, sin duda, en una serie de indicadores y variables de medición que pueden ser establecidos a través de la metodología de gestión SMART (Specific, Measurable, Achievable, Realistic, Time-scheduled).

Esta metodología busca la consecución de unos objetivos de mejora a través de la creación y el seguimiento de planes de acción basados en indicadores que permitan responder a, como mínimo, las siguientes preguntas:

  • ¿Dónde consumimos?: edificios, plantas, activos, etc.
  • ¿Cuándo consumimos?: horarios, estacionalidad, relación con climatología, humedad, etc.
  • ¿Cuánto consumimos?: puntas en base a fijación de objetivos.
  • ¿Cómo lo consumimos?: frecuencia, picos de demanda, estacionalidades, etc.
  • ¿Estamos cumpliendo los objetivos de mejora?

Así, para cualquier organización que busque cumplir con las actuales normativas internacionales y optimizar sus costes energéticos, la implantación de una herramienta que responda a esas necesidades es un paso fundamental. Este requerimiento nos conduce, de nuevo, a repasar todas aquellas características imprescindibles que debe tener cualquier solución de Facility Management. Entre ellas, un módulo específico para la gestión de la energía. Como decíamos en otras entradas de este blog, es imprescindible que estas herramientas sepan escuchar a los edificios a través de sensores, o softwares de control de los que disponen los elementos ubicados en territorio, espacios o la misma infraestructura.

La herramienta deberá transformar todos esos datos en información para la gestión y desarrollo de acciones estratégicas, disminuir los costes y permitir a la empresa evolucionar hacia el concepto «Green Company».

 

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