El déficit de profesionales con conocimientos tecnológicos se ha convertido en un grave problema para avanzar en el proceso de transformación digital de las empresas en nuestro país.

Atraer y retener el talento se ha convertido en uno de los principales retos de las compañías. Cada vez es más evidente la revolución digital a la que nos estamos enfrentando, y que ya está modificando, a pasos agigantados, el mercado de trabajo. Pese a ello, parece que la evolución de la tecnología ha ido mucho más rápida que la formación de nuestros profesionales. Según un informe de Randstad, dos millones de vacantes se quedarán sin cubrir en nuestro país en los próximos cuatro años. Así pues, el déficit de talento se ha convertido en un grave problema para determinados sectores, entre ellos el sector TIC.

¿Estamos preparados para la revolución digital?

Como muchos profesionales afirman, si los españoles estamos, efectivamente, poco formados en materia digital, ¿no debería el sistema educativo abordar estas nuevas necesidades?

Además de un cambio sustancial en los modelos de contratación y trabajo al compás de la expansión de las nuevas tecnologías, es necesario fomentar la curiosidad por éstas desde la infancia, en las televisiones, colegios y otros medios, a fin de conseguir, en pocas generaciones, romper esa barrera.

Según unas declaraciones de Alfonso Jiménez, socio director de la consultora de recursos humanos PeopleMatters en el diario ABC, el año pasado se titularon 4.500 ingenieros informáticos del total de 1.600.000 licenciados que salieron de las universidades españolas. Comenta, además, en dicho medio, que, a su vez está surgiendo una ‘universidad’ paralela de enseñanza digital con centros regulados, pero con muchos otros que están fuera del sistema.

Ante este panorama, la lucha por el talento también impulsa a las compañías a hacer atractiva su marca y a tratar de retener su talento para marcar la diferencia con el resto de competidores.

La confluencia de la oferta y la demanda laboral a través de las TIC

De forma paralela a ese cambio educativo y contextual del que hablamos, algunos expertos proponen soluciones más inmediatas para conseguir una confluencia real entre la oferta y la demanda laboral del mercado de las TIC, que es aprovechar, precisamente, esta revolución digital para conseguir poner en contacto al talento y las empresas.

“L’ocupació a través de les TIC” from CTecno on Vimeo.

Así, algunas start-ups y también grandes multinacionales han presentado al mercado nuevos conceptos laborales. Como vemos en el vídeo anterior, Francesc Font (CEO de Nubelo) explica la gran acogida que ha tenido su iniciativa, que se sirve de las nuevas tecnologías para poner en contacto a empresas y trabajadores técnicos especializados de todo el mundo. Así, la barrera física que supone la residencia de un profesional se esfuma, abriendo un campo infinito de posibilidades laborales, tanto para éstos como para las empresas que los demandan.

Por su parte, el director general de SII Concatel, Joan Carrillo, reafirma y amplía el concepto del anterior ponente, hablando de una posible integración entre la oferta laboral y la movilidad geográfica a través de la tecnología. Comenta, pues, que la integración de diferentes plataformas de economía colaborativa -como puede ser blablacar- con las plataformas de búsqueda de trabajo abriría también las fronteras del empleo, ayudando a personas y empresas a encontrar aquello que están buscando.

Así pues, es innegable que las TIC están cambiando la forma en que la sociedad se relaciona, interactúa, consume y trabaja. No sólo no podemos ignorar esta revolución, sino que debemos sumarnos a ella y aprovechar el infinito abanico de posibilidades que éstas nos brindan.

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