El sector hotelero ha probado que implementar correctamente la Escucha Activa, un servicio TI que analiza la reputación online de una organización, es de vital importancia para asegurar la viabilidad económica de un proyecto turístico a través de aquello que tu público objetivo necesita; de manera que un planteamiento de la empresa centrado en las preferencias cuantitativas del cliente comporte una rentabilidad asegurada. Es por este motivo que se trata de un servicio TI de incipiente éxito y cada vez más popular entre los gestores hoteleros.

Internet ha transformado definitivamente el papel del internauta de consumidor pasivo a usuario activo, actuando éste en un triple rol: generador, transmisor y consumidor de contenido. A raíz de esta metamorfosis, nace un servicio TI llamado Escucha Activa, que monitoriza y analiza la información que día a día se publica en internet sobre cualquier temática.

Se trata de un servicio en alza debido a la necesidad de conocer la reputación online de una empresa, o dicho de otra manera, aquello que se dice y se opina sobre la acción o el producto de una organización; con especial seguimiento a las redes sociales, donde su recibimiento tendrá una incidencia primordial en la vida profesional y privada de un amplio abanico de consumidores, y en consecuencia, marcará el progreso o el declive de una marca.

Ahora bien, la escucha no es unidireccional, sino que de acuerdo a la información escuchada se desarrollan estrategias o bien para controlar una crisis reputacional, o bien para incentivar conversaciones favorecedoras. De manera que estos contenidos individuales, sumados, crean tendencias y reacciones cuyo conocimiento es de gran valor para entender cómo reaccionar sabiendo de antemano la solución al problema.

A nivel empresarial, esta información complementaria permite lograr dos retos entrelazados: ofrecer la mejor calidad al usuario reduciendo los costes operativos. Y prueba de ello es la implementación de la Escucha Activa en un sector especialmente sensible a la vorágine informativa del mundo 2.0, el hotelero.

Durante los últimos años, la metodología interna de los hoteles ha experimentado numerosos cambios a causa de la digitalización. Basta con decir que ha integrado en una sola herramienta todos los sistemas de información, con el objetivo de gestionar, mediante flujos configurables, amplios catálogos de servicios; entre los cuales conviene destacar la Escucha Activa debido a su papel crucial en las estrategias financieras del sector que nos incumbe, en tanto que atendie a las opiniones de los usuarios. Unas opiniones que, además, posibilitan la evaluación continua de trabajadores y proveedores a todos los niveles.

He aquí la clave para aplicar planes de mejora continuos y certeros, ya que todos los datos registrados permiten configurar medidas razonables que no comporten cambios bruscos ni perjudiciales, sino que hagan perfeccionar la gestión constantemente hacia el equilibro más rentable entre el nivel de satisfacción de los usuarios y el coste del producto.

Mark Harmon, socio director de Auberge Resorts Collection, afirma que “el cliente está buscando más que nunca experiencias diseñadas a su medida y un servicio altamente personalizado”. En este nuevo paradigma, perfectamente definido en las declaraciones de Harmon, la Escucha Activa se ha establecido como un mecanismo ineludible para saciar las exigencias del consumidor y al mismo tiempo no errar en los planes de acción que constituirán la viabilidad del proyecto. Porque “tener acceso a las ‘analíticas sentimentales’ de los clientes no sólo nos facilita una ventaja competitiva, sino un instrumento para crear experiencias memorables. Un servicio útil que puede traducirse en predicciones personalizadas y proactivas del comportamiento del cliente”, concluye Marie Parodi, directora del hotel JW Marriott.

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