Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Hoy, la igualdad de la mujer es un tema que está más presente que nunca en la agenda de medios, partidos y entidades. Además, en nuestro sector, hay una doble lucha: debemos resolver también la problemática de la escasa presencia de mujeres en el mundo de las TIC.

En España, sólo el 18% del empleo tecnológico es desempeñado por mujeres, según datos de la U-tad, centro universitario especializado en diseño digital. Día tras día, la realidad manifiesta que es un sector muy difícil de feminizar.

Educación y TIC

Mujeres y TIC - Pixabay

Mujeres y TIC – Pixabay

Hoy, el total de mujeres matriculadas en estudios universitarios representan el 54% del total. Pero éstas quedan infrarrepresentadas en aquellas carreras que se engloban en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), ya que la cifra baja al 12%. Una brecha desproporcionada de la que ha alertado la OCDE en su último informe sobre el panorama de la educación. Y es que la elección de estudios tiene un fuerte sesgo de género. Según numerosos expertos, los principales problemas que provocan esta situación son la falta de mujeres referentes en el sector y la educación que recibimos. Desde siempre, existe una imagen errónea sobre lo que significa trabajar en tecnología.

En un artículo publicado por El País el pasado noviembre, Cristina Aranda, una de las fundadoras de “MTech”, una asociación de comunidades del sector tecnológico que busca despertar y potenciar el talento femenino, explica que uno de los principales problemas es cómo “somos educados”: la “rosificación” en los juguetes y la falta de referentes femeninos. “Si no tenemos nombres de inventoras y de científicas en los libros de texto, ¿cómo vamos a querer ser una de ellas?”, afirma.

Solo 48 mujeres han ganado un premio Nobel frente a 847 hombres. En el caso de los premios Turing, los considerados Nobel de ciencias de la computación, solo tres mujeres han sido galardonadas en los últimos 20 años.

¿Hay solución?

Aunque es evidente que el problema no tiene solución a corto plazo, no puede dejarse de lado. Debemos interiorizar que la presencia de mujeres es necesaria e imprescindible en todos los ámbitos y sectores. Que no se puede invisibilizar el talento de la mitad de la población. Que las empresas son más eficientes si cuentan con talento diverso. De hecho, un estudio de 2013 de la Unión Europea sostiene que una mayor presencia de las mujeres en el sector digital del continente impulsaría un incremento anual del PIB estimado en 9.000 millones de euros.

Aun así, el interés de las mujeres por la ciencia ha subido del 9,9% en 2014 al 13,7% en 2016, según los datos de la última ‘Encuesta de Percepción Social de la Ciencia’.

Dada la importancia de este tema en las agendas públicas, una de las medidas propuestas por el Gobierno durante el pasado mes de febrero, tras reunirse con las principales asociaciones de mujeres del sector, es la elaboración de un Libro Blanco sobre la situación de éstas en el ámbito tecnológico, y la creación de una mesa de trabajo para abordar la brecha salarial. Ésta incluirá representantes de las instituciones y la sociedad civil y tendrá como objetivo plantear soluciones a cuestiones como el descenso de la matriculación de mujeres en estudios tecnológicos de secundaria y en la universidad, la escasa presencia de mujeres en puestos de trabajo tecnológicos, y la influencia sociocultural de los roles y patrones de género en el nuevo entorno tecnológico.

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