En un contexto como el que vivimos, donde el mercado cambia a un ritmo vertiginoso, nos enfrentamos a la necesidad de dejar atrás el actual modelo de mercado laboral para acoger otro, radicalmente diferente. Pero no solo no debemos tener miedo a estos cambios, sino que debemos saber ver que se trata de una nueva oportunidad. Nuevas industrias aparecerán de la nada, y con ellas, nuevos puestos de trabajo y nuevas oportunidades laborales que eran inimaginables hace pocos años.

Así, aunque el futuro es un terreno que, por definición, nadie conoce, el presente nos ofrece pistas y tendencias, y la más clara es la tecnología. Cada vez están a nuestra disposición más estudios e informes que apuntan a ésta como la base de todos los trabajos que se crearán en los próximos años.

Así pues, se estima que, durante los próximos diez años, aumentará de forma exponencial la demanda de profesionales especializados en programación, marketing digital, big data y expertos en experiencia del cliente.

Según publica el diario El Mundo, de acuerdo con las previsiones macroeconómicas de la Unión Europea, hasta 2020 se crearán 900.000 nuevos puestos de trabajo tecnológicos. Se prevé una necesidad de entre 25.000 y 50.000 programadores y desarrolladores; entre 60.000 y 70.000 empleos en marketing y comunicación (community manager y marketing para el mundo móvil); entre 15.000 y 45.000 puestos relacionados con el diseño visual y la creatividad digital; y entre 10.000 y 14.000 destinados a la estrategia y gestión de negocio.

Aun así, actualmente la situación del empleo tecnológico en España es delicada, ya que faltan profesionales formados, y muchas empresas todavía no pueden abrir sus fronteras a la contratación en el resto del mundo. Por tanto, siguen teniendo muchas limitaciones para encontrar profesionales cualificados, entre ellas la de la movilidad geográfica.

La globalización como parte de la ecuación

Cómo mencionábamos ya en otras entradas de este blog, es necesario buscar un punto de convergencia entre la oferta y la demanda laboral, que, en el sector de las nuevas tecnologías, son dos variables cada vez más dispares. Y precisamente, esta convergencia puede encontrarse a través de ellas.

Los avances tecnológicos, pues, están modificando los hábitos de trabajo y los lugares donde éste se desarrolla. De hecho, desde el inicio de un proceso de búsqueda de candidatos hasta la contratación y realización del trabajo por parte del empleado, puede realizarse a on-line. Así, internet, y, sobre todo, las plataformas digitales específicas para la búsqueda de empleo son hoy la principal herramienta de búsqueda de empleo para un elevado porcentaje de la población activa. Por lo tanto, las TIC permiten agilizar el proceso de evaluación rompiendo con los límites del tiempo y del espacio, manteniendo los índices fiabilidad, validez y homogeneidad.

Así pues, las nuevas tecnologías rompen la barrera geográfica y permiten a las empresas encontrar el candidato mejor y más preparado para la realización de los trabajos tecnológicos especializados, aunque todavía queda mucho camino por recorrer para conseguir, efectivamente, la convergencia total entre la oferta y la demanda en el sector de las nuevas tecnologías.

"Escucha activa", la clave para una buena reputación online
Transformación Digital: el rol del mentor digital en la empresa