La modernización de los hogares a través de la tecnología se convierte en un elemento ineludible para combatir los problemas medioambientales del planeta. En la lucha contra el cambio climático la batalla empieza en casa.

El cambio climático ya es una realidad. 2016 ha sido el año más caluroso de la historia, superando en 0.94ºC la media del siglo XX y convirtiéndose en la más alta registrada desde 1880 según el informe de la NASA. El planeta se resiente mientras el consumo y la huella ecológica aumentan drásticamente. Como respuesta, los gobiernos intentan disminuir las emisiones de CO2 con iniciativas como restricciones en el tráfico y la velocidad o peatonalización de calles centrales.

Pero la solución pasa ineludiblemente por el uso de la tecnología. Las tecnologías de la Información y la Comunicación se han constatado como un elemento útil y necesario en la batalla contra el cambio climático, sobre todo porque “sus beneficios en términos de reducción son mucho mayores al impacto negativo que suponen sobre el medio ambiente”, asegura Alis Daniela Torres, fundadora de Greencitic, empresa de consultoría que brinda servicios ambientales para el sector de las TIC.

Del hogar tradicional a la Smart Home

Un estudio llevado a cabo por el MIT Massachusets Institute of Technology sobre las 11 ciudades más grandes de EEUU revela que la modernización de los hogares, tanto en casas particulares como en edificios de viviendas, tendría un impacto directo en la disminución de la contaminación. La construcción de nuevos edificios energéticamente eficientes lograría reducir las emisiones en un 6%, mientras que la reconstrucción de viviendas ya existentes adaptándolas a los estándares más modernos, conseguiría un 19% de reducción.

vector-linea-de-arte-ilustracion-abstracta-casa-inteligente-controlando-a-traves-de-equipos-de-trabajo-en-casa-de-internet_1441-217De cara al 2020 la reducción de los gases de efecto invernadero gracias a las TIC se prevé en un 15%, según la Oficina Española de Cambio Climático (OECC). La sostenibilidad de las ciudades pasa por utilizar el Internet de las Cosas y el big data con el objetivo de reducir el impacto ecológico y controlar la contaminación. Las TIC nos ayudarán a crear sistemas de iluminación más eficientes en las calles, métodos que agilicen el tráfico y mejoras en los procesos industriales, con la disminución en los costes que esto comporta.

Además, según el informe SMARTer2030 las TIC no solo ayudarían a combatir los problemas medioambientales a los que nos enfrentamos, sino que podrían generar más de 11 billones de dólares en beneficios si se implementan en sectores como la alimentación, la energía, la salud o la construcción.

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La transformación del hogar tradicional hacia la Smart Home se convierte en un elemento fundamental para lograr que la Smart City sea una realidad, así como la adaptación del parque automovilístico y la implantación de un transporte público más eficiente.

Mientras las ciudades instauran estas medidas, encontramos aplicaciones que nos permiten gestionar el consumo energético de grandes infraestructuras y tomar decisiones en vistas a reducir el gasto económico y el impacto ecológico. Las empresas que utilizan este tipo de funciones reciben datos que provienen tanto de equipos de climatización como de dispositivos IT o fuentes de agua, etc. Con esta información la empresa es capaz bascular hacia el concepto de Green Company y conseguir que la eficiencia energética forme parte de su rutina diaria.

Los beneficios de las TIC aplicadas a la sostenibilidad son indiscutibles, aunque su implementación total en las ciudades pasa por un proceso de transformación digital y un cambio de mentalidad global. Las empresas deben adaptarse a la tecnología y aprender a modificar sus estructuras y su cultura en vistas de que el proceso sea un éxito.

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