Si bien la transformación digital aporta numerosos beneficios a las organizaciones, existen también desafíos que afectan a su estrategia, sus procesos y sus recursos. Por este motivo, en la definición del proceso de transformación digital de una empresa, uno de los pilares básicos es la instauración de una cultura digital.

 

En la lucha por no quedar obsoletas, organizaciones de todo el mundo están experimentando un proceso de transformación digital, que tiene que ver con la integración de la tecnología en todas las áreas de negocio de una empresa, cambiando fundamentalmente la forma en que opera y brinda valor a sus clientes.

En este sentido, cabe destacar que la tecnología por sí sola no logra la transformación digital, sino que su éxito necesita de la conjunción de tres factores: personas, procesos y tecnología. Así, y en lo que a personas se refiere, instaurar una cultura digital transversal en todos los departamentos es, indiscutiblemente, uno de los principales desafíos de la transformación digital. Para conseguirlo, las organizaciones deben asumir el reto de instaurarla desde los cimientos, incorporando lo digital en el día a día para que el cambio sea asumido por todos los empleados.

Be digital, not do digital

Existe una nueva tendencia, cada vez más arraigada en las empresas que están rediseñando su forma de trabajar para adaptarse a esta nueva realidad, que es disponer de un departamento, o en su defecto, diversos perfiles especializados en Transformación Digital.

Estos profesionales, como expertos en personas y transversalidad, juegan un rol clave a la hora de impulsar el cambio de un modo tanto progresivo como efectivo.

Ellos deben ser capaces de utilizar los recursos tecnológicos de forma eficaz, para luego poder hacerlo extensible a toda la plantilla, impulsando la innovación y reforzando valores como la confianza, la colaboración y la transparencia. La adopción de una cultura digital aumentará la productividad, fomentará la motivación y el trabajo en equipo, mejorará la comunicación interna e incrementará el compromiso del empleado con la empresa.

 

 

Las 5 reglas de oro para cimentar la cultura digital 

1. Asumir el rol estratégico del departamento

Los profesionales de Transformación Digital deben asumir el papel de promotores del cambio interno para asegurar que la compañía pueda responder de forma eficaz y adecuada a los cambiantes retos a los que se enfrenta en la era digital. Es decir, apoyar el negocio adaptando las personas y los procesos a los nuevos entornos y estrategias digitales de la empresa. Al redefinir la misión del departamento, los profesionales deberán centrarse en la incorporación de lo digital en el ADN de la organización, impulsando el cambio cultural y de mentalidad de sus empleados.

2. Preocuparse por la experiencia del empleado

El lugar de trabajo es una representación tangible de la cultura de la empresa, de manera que es imprescindible para cimentar la llamada cultura digital. La experiencia del empleado gira alrededor del entorno tecnológico, del entorno físico y del entorno cultural. Abarca la satisfacción y el compromiso de los empleados con el negocio, convirtiéndose estos en los indicadores más importantes para medir su felicidad. Construir un lugar de trabajo moderno y centrado en los empleados es crucial para conseguir el mejor entorno laboral, y lograr tener unos empleados cada vez más motivados y orgullosos de su empresa.

3. Innovar en la adquisición, retención y desarrollo de talento

El siguiente paso es poner en marcha acciones o programas adecuados para incorporar nuevos profesionales, de la mano del departamento de Recursos Humanos y capacitar a aquellos que ya trabajan en la compañía, reorientándolos hacia los puestos de trabajo del futuro. 

Asimismo, experimentar con nuevas herramientas y construir una experiencia convincente para los empleados son algunos de los principales retos a los que se enfrentan estos profesionales. En este sentido, una nueva generación de soluciones está apareciendo en el mercado, muchas de ellas basadas en aplicaciones móviles, IA y con experiencias similares a las de los consumidores.


4. Medir los resultados

Tener una visión actualizada sobre todas las acciones que se llevan a cabo desde el departamento es indispensable para tomar decisiones con conocimiento de causa. Utilizar herramientas para saber si la estrategia escogida es la más adecuada y se centra en los objetivos definidos en las primeras fases del proceso. Así pues, el seguimiento constante permite reajustar las acciones llevadas a cabo por estos profesionales. Medir, analizar y visualizar mejor las oportunidades nos permite reducir riesgos, resolver aspectos complejos y cambiantes del negocio, planificar y tomar decisiones adecuadas.

5. Estar al día de las tendencias

La transformación digital tiene un punto de partida, pero no tiene un final. Los profesionales de Transformación Digital deberán estar siempre atentos a la aparición de nuevas herramientas, nuevas formas de organización, nuevas metodologías de trabajo, etc. Digitalización también significa adaptación constante al cambio permanente que vive la sociedad y, en el ámbito empresarial, conseguir equipos comprometidos y un liderazgo flexible, horizontal y cercano, son los principales factores de influencia.

Los profesionales de Transformación Digital que apuesten por la renovación constante, las nuevas tecnologías y que inviertan en formas de trabajar innovadoras, estarán fuertemente posicionados para tener un gran impacto en el proceso de transformación digital de las organizaciones.