El Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia nace con el objetivo de reconocer el rol imprescindible que juegan las mujeres y las niñas en la ciencia y la tecnología.  Así, desde 2015 conmemoramos este día con el fin de lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia y las TIC , y además para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, quienes desempeñan un papel fundamental en las comunidades de ciencia y tecnología.

 

El sector tecnológico, motor de la economía a nivel mundial, vive una situación de escasez en lo que a falta de talento se refiere. Paradójicamente, y a pesar de las buenas oportunidades de empleo que ofrecen las TIC, la presencia de mujeres sigue siendo insuficiente. Conseguir que las nuevas generaciones de mujeres encuentren en el sector tecnológico su opción de futuro es el nuevo reto por esclarecer. Y para buscar una primera explicación a este fenómeno, debemos preguntarnos qué elementos son imprescindibles para incentivar el interés de las niñas por las TIC.

WomenIT en SII Concatel

Ellas abren camino, dan ejemplo, luchan y consiguen llegar donde se proponen. Ellas son Carol y Estefanía, y nos contarán como han llegado a ser Mujeres TIC. 

 

Carolina Garrido, IT PROJECT MANAGER

¿Por qué crees que todavía es tan escasa la presencia de la mujer en el ámbito tecnológico?

Efectivamente, es cierto que yo tengo más compañeros de trabajo que son hombres y menos compañeras de trabajo mujeres. Históricamente las mujeres se han decantado más por carreras de ciencias sociales y de humanidades, tal vez porque se creían más útiles en estos sectores. Pero creo que esto está cambiando a un ritmo exponencial y es debido precisamente a que la ciencia y la tecnología se han vuelto cada vez más transversales en la sociedad actual, su presencia está en todos los ámbitos, lo que hace que el papel de la mujer sea inevitable en estas áreas. Estoy convencida de que la presencia de la mujer en el sector de las TIC va a crecer mucho en los próximos años. Del mismo modo, creo que en la educación se va a combinar más la formación científica y tecnológica con la formación socio-económica. Creo que vamos hacia un mundo en el que creo que es difícil no cruzarse en algún momento de tu trayectoria profesional con las TIC, y eso, sin duda, ayudará a las mujeres a abrirse camino en este mundo. 

¿Qué fue lo que las TIC despertaron en ti para escoger este camino?

Mi aventura en el sector de las TIC empezó hace 5 años fruto de una reinvención profesional. Tenía ganas de un cambio en mi carrera profesional, que hasta entonces se había desarrollado en el área de las ventas y el marketing en empresas multinacionales. Uno de los motivos que me llevó a decantarme por una profesión relacionada con las TIC fue la fuerte demanda que había y sigue habiendo en el mercado en este sector. Creo que las nuevas tecnologías se han convertido cada vez más en un componente transversal en todas las empresas que copa todas las áreas de negocio. Este punto me pareció muy interesante y aproveché mi experiencia con los distintos departamentos de la empresa para ocupar posiciones en las que hiciera de interlocutora entre las áreas de negocio y el área técnica, y así empezar a gestionar proyectos digitales.

Ha sido y sigue siendo un reto esta aventura, no exenta de dificultad, donde hay una curva de aprendizaje que sin duda vale la pena a medio y largo plazo. Cada vez hay más movilidad en los puestos de trabajo en las medianas y grandes empresas y sin duda recomendaría a cualquiera que tuviera la oportunidad adentrarse durante un tiempo en el mundo de las TIC.

Estefanía Del Pozo, IT CONSULTANT

¿Por qué crees que todavía es tan escasa la presencia de la mujer en el ámbito tecnológico?

Por qué aún no nos sentimos libres para elegir. Y creo que eso es lo más importante. Creo que debemos dejar los prejuicios a un lado. Nos hemos acostumbrado a opinar sin saber, a juzgar en base a lo que opinan los demás y a no confiar en nuestro propio criterio o, lo más importante, en el criterio de nuestros hijos e hijas.

Estoy segura de que, si dejamos de cortar alas por ideas preconcebidas, muchísimas más niñas elegirían este camino. Por ejemplo, el simple hecho de que juegue con un coche teledirigido puede desembocar en que quiera estudiar Telecomunicaciones, o el hecho de que quiera estudiar una carrera de Artes puede hacer que al final sea toda una profesional en diseño de videojuegos. 

Básicamente creo que el único truco es ese, apoyarles a que sigan su camino sin juzgarles. La sociedad evoluciona a una velocidad vertiginosa, si les limitamos en el presente estamos limitando su futuro

Yo he tenido suerte, conozco a muchas mujeres que han plantado cara a los prejuicios que les tocó vivir en su vida y ahora son verdaderas profesionales del sector IT. Y es verdad que me llena de orgullo pensar en todas ellas, pero me gustaría pensar que, en un futuro, ese orgullo no incluirá la sensación de que han tenido que enfrentarse a nada para estar donde están.

¿Qué fue lo que las TIC despertaron en ti para escoger este camino?

De niña siempre quise ser arquitecta, me fascina el mundo de la construcción y quería formar parte de él. Llegué a estudiar esa carrera, pero mis planes se torcieron cuando llevaba un par de años estudiando y tuve que dejar la universidad y ponerme a trabajar. Me metí de lleno en una zona de confort durante seis años. Tenía dos trabajos a jornada parcial, muy poco tiempo para mí y no me llenaba lo que hacía. Hasta que me planté y decidí cambiar mi futuro a mejor: decidí meterme en el mundo de la informática. Siempre he tenido curiosidad por este mundo, pero lo consideraba un hobbie, no me había planteado trabajar de ello hasta ese momento. Y transformé ese pasatiempo en algo más.

Dejé ambos trabajos y comencé a estudiar un curso de formación profesional, Desarrollo de aplicaciones multiplataforma, y mientras lo estudiaba me enamoré de las bases de datos.

Solo llevaba tres meses dando clases cuando empecé a buscar trabajo en el sector y una empresa apostó por mí. Parece algo imposible con la poca formación que tenía, pero os aseguro que fui completamente sincera en la entrevista. No maquillé nada, no inventé nada, les conté lo mismo que os acabo de contar a vosotros.

Ellos pusieron a prueba mi lógica, vieron que era algo que realmente me gustaba. y que tenía ganas de aprender y trabajar con ello. A día de hoy estoy segura de que, salir de mi zona de confort, ha sido de las mejores decisiones que he tomado nunca.