Pese a su uso cada vez más popularizado en todo tipo de organizaciones, las virtudes del ERP todavía se ven opacadas por defectos relativos al coste, a la implantación y al mantenimiento. Como alternativa han surgido los ERP en la nube, que aportan soluciones para algunas de estas cuestiones.

El término ERP (Enterprise Resource Planning) se refiere a un software de gestión empresarial que integra los procesos centrales de una organización en un único sistema. Desde producción y distribución hasta operaciones, pasando por logística y recursos humanos.

Dichos sistemas facilitan el flujo de información a tiempo real a través de todos los departamentos de una organización, de manera que también simplifica la toma de decisiones. Alojados y accesibles desde una misma plataforma, los datos ofrecen un nivel de conocimiento detallado y actualizado del estado de la empresa.

¿Qué es un ERP en la nube?

Con la aparición de nuevas tecnologías, ha surgido el software ERP en la nube como alternativa a los sistemas de gestión locales. La nube se encuentra en el centro de las nuevas estrategias competitivas con motivo de su velocidad, escalabilidad, ubicuidad y experiencia del usuario.

La nueva solución ERP permite automatizar todos los procesos, aprovechando las ventajas de la tecnología cloud computing. Concretamente, el software ERP alojado en la nube aprovecha las ventajas de un ERP tradicional junto con los beneficios añadidos inherentes a su alojamiento.

Con el modelo cloud la empresa puede prescindir de infraestructura propia, tercerizando la operatoria del ERP y optando por un centro de datos externo.

Personalización

El proveedor de servicios participa activamente en la planificación, el diseño y la implementación del sistema ERP. La cooperación entre ambos actores da como resultado un modelo que se adapta a las necesidades específicas de la empresa. Se debe tener en cuenta, además, que dichas exigencias de computación y de almacenamiento fluctúan. Para dar respuesta a las variaciones, la fórmula cloud facilita la realización de ajustes y adaptaciones de forma casi inmediata.

El ERP en la nube mantiene a la compañía a la cabeza en innovación, gracias a las constantes actualizaciones automáticas.

Implantación

Los largos tiempos de instalación y la parametrización de componentes que requiere un ERP local desaparecen con la solución cloud. La herramienta facilita la implementación sin necesidad de que la compañía adquiera y/o configure nuevos equipos informáticos.

Además, agiliza el proceso para todas aquellas empresas organizadas en múltiples divisiones. En este caso, una simple configuración permitirá el acceso al programa mediante un servidor web.

Flexibilidad

Las soluciones cloud ERP permiten el acceso desde cualquier lugar y en cualquier momento. Esta herramienta reduce la accesibilidad a un único requisito: conexión a Internet. Los empleados tienen a su disposición toda la información de la empresa a tiempo real, desde sus portátiles y smartphones, sin costes adicionales.

Protección

Un ERP es en términos generales un repositorio de toda la información de una compañía, de manera que la seguridad se convierte en un factor clave para asegurar la competitividad del negocio. Preservar la titularidad, la seguridad y la privacidad de los datos debe ser una prioridad para cualquier proveedor de servicios.

En este sentido, la contratación de una solución ERP en la nube conlleva un compromiso de protección por parte del proveedor. Garantizar los estándares de seguridad más avanzados es competencia de la empresa contratada. Por este motivo, la nube ofrece mayores garantías de las que puede conseguir la propia empresa de forma interna en caso de optar por un ERP local.

Reducción de la inversión

En comparación con los formatos de instalación local, los sistemas cloud ERP requieren una menor inversión. En este segundo caso, la adquisición de la licencia, la implantación del software, la compra de los equipos informáticos y el mantenimiento del sistema, aumentan el gasto de la empresa. Es precisamente la externalización del mantenimiento técnico una de las cuestiones que más afectan al ahorro de tiempo y costes.

Habitualmente la contratación de este servicio se ofrece bajo un modelo de suscripción periódica. De este modo, el proveedor se compromete con el cliente. Entre sus tareas destacan: mantener la infraestructura técnica, asegurar la accesibilidad, asegurar los activos de información y evitar que las actualizaciones menoscaben la configuración personalizada.

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