España ocupa la novena posición y se mantiene en el grupo de países con nivel medio alto del ranking de Desarrollo Digital de la Mujer. Así lo demuestran los datos difundidos por el ONTSI en el balance de este año 2019.

 

El Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la SI (ONTSI) publica una nueva edición del indicador “Women in Digital Scoreboard” de la Comisión Europea, que tiene el objetivo de analizar el grado de desarrollo digital de la mujer en sus Estados miembros. En un contexto donde la desigualdad todavía es una tarea pendiente, realizar un seguimiento de la situación de la mujer en lo que respecta a la transformación digital de sus actividades, es esencial para identificar aquellas áreas que cada Estado debe mejorar.

España se mantiene en la novena posición

El reciente informe, basado en datos actualizados, expone una visión completa de la situación de las mujeres españolas en el ámbito tecnológico y refleja un ligero incremento nacional en comparación con la puntuación del año anterior. Así, en 2019 España se sitúa entre los 10 primeros países europeos en materia de desarrollo digital de la mujer con una puntuación de 52,7, superando la media de la UE que se encuentra en el 50,0.

Según la Comisión Europea, Finlandia, Suecia, Luxemburgo y Dinamarca encabezan el ranking de desarrollo, seguidos bien de cerca por el Reino Unido, Países Bajos y Estonia. Es en el liderazgo del grupo de países denominados de nivel medio alto, donde encontramos a Francia y España que pese a manifestar una mejora continuada en materia de género, todavía no han alcanzado la puntuación necesaria para pertenecer al grupo de países líderes.

El informe, que recaba datos de todo el año 2018, se estructura en tres dimensiones: uso de Internet, habilidades en el uso de Internet y empleo TIC. En este sentido, España obtiene su mejor resultado en el uso de Internet donde alcanza la octava posición del ranking. Por otro lado, se sitúa en el décimo lugar en materia de empleo TIC y en el puesto 16 respecto a habilidades en el uso de Internet.

Destacan, por los buenos resultados nacionales, la utilización de Internet para cursos de formación online, donde España alcanza la tercera posición, y el sexto lugar en participación política y social (consultas y votaciones). Sin embargo, los datos revelan que las mujeres españolas están entre las que menos usan la banca on-line, de manera que existe un amplio porcentaje de mejora en esta cuestión.

Diferencias en clave de género

El informe europeo demuestra que la rápida transición digital que hemos experimentado en los últimos años y el enorme impacto social de las nuevas tecnologías afecta de diferente forma a hombres y mujeres.

 

La mayor distancia entre hombres y mujeres se encuentra en el uso de la banca on-line para la realización de gestiones cotidianas como pueden ser transacciones o pagos de recibos, siendo la diferencia de 4 puntos porcentuales entre ambos sexos. Distinto es el caso de la participación política y social, donde las mujeres españolas superan en 4 décimas a los hombres. Así, y a diferencia del caso español, a nivel europeo la balanza se decanta hacia los hombres en todas las actividades analizadas y relacionadas con el uso de Internet.

Respecto a las habilidades TIC básicas, los indicadores sitúan a España en una posición medio baja (puesto 17), así como en lo que respecta a las habilidades básicas en el uso de software (puesto 17). En todos los indicadores analizados sobre habilidades de Internet, la distancia entre sexos se decanta hacia mayores competencias por parte de los hombres, tanto en España como en el resto de Europa.

Mientras la media de la UE sobre empleo TIC se encuentra en 43,9 puntos, en España asciende hasta el 46,4. Los buenos resultados en materia de empleo se debe a las buenas prácticas de España en lo que respecta a la brecha salarial de género de especialistas TIC, que pone a España en la sexta posición entre los países con menor desigualdad salarial. A pesar de necesitar un mayor esfuerzo en materia de género en el ámbito laboral, es destacable el hecho de que España se encuentra por debajo de la media europea.

Por el contrario, existen otros indicadores que lastran la posición española. Es el caso del indicador relativo a especialistas TIC, donde España se sitúa entre los países con un nivel medio bajo (puesto 18). Lo mismo sucede con el porcentaje de grados STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics), ya que la doceava posición refleja una urgente necesidad de fomentar la vocación científico-tecnológica entre las más jóvenes. Asimismo, es en este punto donde encontramos la diferencia más grande del informe entre hombres y mujeres. Concretamente, se trata de una distancia entre sexos de 17 puntos porcentuales en materia de graduados STEM.

 

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